• Denuncian un crecimiento desmedido ante el boom inmobiliario.
• Urgen intervención del Gobierno Federal.
La Riviera Nayarit enfrenta una creciente alerta ambiental y climática en medio del acelerado boom inmobiliario que se ha expandido sobre playas, manglares y ecosistemas costeros de la región. Especialistas y colectivos ambientales advierten que el modelo de desarrollo permitido en Bahía de Banderas podría agravar de manera crítica el impacto de un posible fenómeno de El Niño y de huracanes extremos en el Pacífico mexicano durante 2026.
Uno de los casos que concentra mayor tensión social y ambiental es Playa Las Cocinas, en Punta de Mita, donde avanza el proyecto Montage, promovido por la empresa Cantiles de Mita, filial de Grupo DINE, con una inversión estimada en 10 mil millones de pesos. Habitantes y organizaciones civiles denuncian posibles afectaciones ambientales derivadas de trabajos realizados en la zona, incluyendo presunta tala de mangle en esteros cercanos, remoción de roca y arena con maquinaria pesada y daños potenciales al hábitat de tortugas marinas.
En las protestas públicas y manifestaciones vecinales, el nombre del alcalde de Bahía de Banderas, Héctor Santana García, aparece constantemente vinculado al modelo de expansión inmobiliaria que, señalan ciudadanos, priorizó intereses turísticos y privados sobre la protección ambiental de la región.
La controversia aumentó luego de que se revelara que el proyecto habría recibido autorización municipal utilizando como base una Manifestación de Impacto Ambiental emitida originalmente en 2009. Hoy, el caso ya escaló al ámbito federal.
El pasado 8 de mayo de 2026, integrantes del Comité Puntamitense acudieron a la Cámara de Diputados para entregar a la titular de PROFEPA, Mariana Boy Tamborrell, documentación técnica relacionada con presuntas irregularidades dentro de la Zona Federal Marítimo Terrestre. Paralelamente, personal de la Fiscalía General de la República realizó una visita oficial a Playa Las Cocinas acompañado de peritos y especialistas como parte de investigaciones por posibles delitos ambientales.
Especialistas en cambio climático advierten que la destrucción de manglares incrementa significativamente la vulnerabilidad de las costas frente a huracanes, marejadas e inundaciones. Estudios científicos han documentado que estos ecosistemas pueden reducir hasta en un 66% la energía de las olas y amortiguar el impacto de fenómenos extremos.
A este escenario se suma la advertencia de especialistas de la UNAM sobre el incremento extraordinario en las temperaturas del Pacífico mexicano, condición que fortalece la intensidad de los ciclones tropicales. La CONAGUA prevé que el posible pico del fenómeno ocurra entre septiembre y octubre de 2026, durante la etapa más activa de la temporada de huracanes.
Por su parte la población asegura que las autoridades permitieron construir una bomba ambiental frente al Pacífico mexicano.
